13 de Noviembre de 2003. DEPOSITO.
De aquel centro psiquiatrico donde estuvo recluido Roberto recuerdo poco. Sé que era en Los Chorros; una casa vieja, pero bien mantenida. Si mal no recuerdo, un pasillo no muy largo estaba tras la reja de la entrada. Había muchas plantas y una especie de jardín interno. En el piso de abajo, consultorios para ellos, a lo largo de aquel pasillo. Sillas de hierro y dos personajes que no puedo olvidar. Una mujer, con una bata larga abotonada al frente y la cabeza rapada. En ella se veían las marcas del electroshock. Sí, círculos en su cráneo. Duro de ver para una niña de 14 años, pero había que ir a ver a Roberto y punto. La mujer hablaba sóla y recuerdo el comentario de mi madre: "tranquila, si uno no se mete con ellos, no hacen nada...". El otro, era un individuo alto, con una mirada muy penetrante pero a la vez perdida, que quería un cigarro. Me parece verlo reflejado ahora en mi hermano, pero aquel hombre era más inquieto. El piso era de granito y, ya comenté, el reducido espacio en las habitaciones. Un armario viejo, como el de mi nonna, una cama muy pequeña y la mesa de comer, como la de las clínicas. Ah! no había ventanas. Es todo lo que recuerdo. Tal vez, cuando debamos volver, pueda capturar mejor los detalles para dejarlos acá. Ojalá pudiera dejarlo todo acá.....


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